julio 2, 2010

Tras los pasos de un marchand

Después de cinco años de su lanzamiento oficial, una recorrida por la actividad de Daniel Rueda. El inquieto gestor mendocino da claves del valor sociocultural de un oficio que excede lo comercial.

Art dealer o marchand son los nombres acuñados en el mundo del arte para designar al profesional de este campo que se ocupa del circuito de circulación y comercialización de las obras de los artistas.

Una tarea para la cual se necesitan requisitos de preparación que combinen la capacidad de comprender los engranajes del mercado contemporáneo de arte, la agudeza para apropiarse de herramientas de marketing, porque de lo que se trata es de representar a unos artistas y construir relaciones con coleccionistas, museos, galerías y compatibilizar sus intereses con los de sus representados.

Cuando se trata de una región como Mendoza, alejada de los centros donde se dirimen las legitimaciones y las grandes operaciones, la función de representación acarrea una gran responsabilidad y compromiso. También la pasión y el conocimiento son un elemento clave a la hora de promover el arte regional. Las historias de famosos marchands de nuestro país y de otras partes del mundo lo atestiguan.

En nuestra región la actividad tiene sus pioneros con distintos perfiles. Hoy nos ocupa uno notable por su versatilidad y amplitud de registro que desde la actividad institucional, desde el emprendimiento privado o la función pública aporta a la visibilidad no sólo de un grupo de artistas sino de la conjunción del arte con nuestro producto distintivo, el vino. Se trata de Daniel Augusto Rueda y su original enfoque de la actividad. Un breve recorrido por las andanzas en pos del arte de un mendocino inquieto.

Como nace un marchand

Cuando en los años '80, el artista Orlando Pardo, que exponía en General Alvear, regaló a Daniel Augusto Rueda un dibujo estaba cambiando una historia. Ese niño, conmovido por su obra, la atesoró durante treinta años. Durante estos años, este alvearense, hijo de bodegueros se recibió de abogado, ejerció su profesión mientras acechaba cauteloso el mundo del arte.

Y en esas jugarretas del destino pasó a desempeñarse como director de Artes Visuales del Colegio de Abogados, dándole un notable impulso a su sala denominada "Cloy Patiño Correa", un certero homenaje al hombre que batalló durante tres décadas para impulsar un mercado de arte regional y al que considero su ilustre antecesor. Fueron tres años de un importante aprendizaje que lo decidieron a lanzarse definitivamente a las arenas del mercado de arte.

Cinco años hicieron en mayo del debut profesional de Daniel A. Rueda. Intuitivo y talentoso para comprender las sutilezas del marketing, realizó su lanzamiento en la realidad de un sitio (lugar) top y sofisticado para presentar su sitio virtual: http://www.danielaugustorueda.com(actualmente se encuentra en re-construcción para lanzamiento de nuevo staff y curaduría).

Todavía quedan recuerdos de esta gran fiesta del arte donde, champán y delicatessen mediante, medio millar de personas entre empresarios, profesionales y artistas se dieron cita para disfrutar su "Primer Muestra Virtual".

Este esplendoroso lanzamiento tuvo gran repercusión en la comunidad artística mendocina ya que el sitio fue muy visitado, con registro comprobado de lugares muy distantes de los cinco continentes. La Cámara de Senadores de la Provincia y la Secretaría de Turismo de la Nación, lo declararon de interés.

Difusión nacional y circuito internacional

El 2005 fue un año clave ya que lo sembrado en las giras de promoción en las ferias del circuito nacional se comienza a cosechar en forma de invitaciones de distinguidas galerías internacionales donde los artistas locales no habían tenido participación.

Punta del Este será el primer gran emprendimiento empresarial internacional donde promociona no sólo artistas mendocinos, sino que se asocia en la expansión del mercado abriendo las posibilidades del intercambio. En Uruguay y Chile a través de proyectos diplomáticos logra una importante inserción. Le siguen el glamour del Club de Golf de Marbella, España (2006), y las ciudades de Utrech y Amberes, Holanda (2009 ), cuna del mercado de arte del Viejo Mundo asociando siempre el maridaje arte-vino.

Difusor nato, ha interactuado escribiendo y organizando exposiciones y colecciones para las revistas Punto a Punto y Mundo Diplomático, dos importantes sectores de inserción que combinan el mundo empresarial y el de las relaciones internacionales, seguros consumidores de arte.

Como espacios propios de difusión y circulación ofreció el concepto de "Oficina de Arte" con reuniones de promoción exclusiva y extendiendo el concepto al Hotel Cultural, emplazado en una estancia en Mercedes, provincia de Buenos Aires.

En fin una nutrida gama de actividades con importantes logros, una referencia sobre la gestión cultural del abogado y marchand, es su actividad de asesor de la gestión pública, destacándose su participación en las acciones establecidas por el secretario de Cultura y sus directores, como han sido: la inscripción de marcas y patentes de todos los productos culturales de la provincia como patrimonio mendocino, la restitución de los murales del maestro Chipo Céspedes al teatro Independencia, la formación de la Oficina de exportación de obras de arte para los artistas mendocinos con sede en Mendoza, la restitución al Museo Emiliano Guiñazú - Casa de Fader de obras de su patrimonio que estaban en oficinas públicas, entre numerosas otras.

Entre la diplomacia y el marketing, entre las políticas culturales y las relaciones públicas, el oficio de marchand desempeñado con idoneidad por Daniel (Augusto) Rueda es un elemento muy importante para la visibilidad de los artistas locales y sus obras.

Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2010/7/3/cultura-499933.asp