septiembre 3, 2008

La Vendimia es una marca registrada

La fiesta mayor lleva 72 años de vida y recién ahora ha sido inscripta como propiedad intelectual de Mendoza. Esto le permite al Estado protegerla de abusos con su nombre. También se registró el teatro Independencia. Hay problemas con el MendoRock y el Americanto.

Después de 72 años, la Fiesta Nacional de la Vendimia es recién ahora una marca registrada para todos los mendocinos. Esto significa que el Estado tiene la propiedad intelectual del festejo más grande de nuestra provincia y cuenta con el mayor aval legal y administrativo para proteger la identidad, el nombre y demás cuestiones relacionadas con la Vendimia.

Apenas ocupó el sillón de secretario en Cultura, Ricardo Scollo comenzó a investigar si la fiesta vendimial estaba registrada. Y, créase o no, pero ni ésta ni muchas otras celebraciones y espacios propios de Mendoza contaban con esta protección.

Hasta ahora, a nadie se le había ocurrido hacer el trámite para evitar y prevenir inconvenientes judiciales o administrativos si la marca Vendimia ya estaba registrada a nombre de alguna empresa, institución o alguna persona en particular.

Entonces, el funcionario destinó el tema al asesor de Gabinete de Cultura, Daniel Augusto Rueda, quien llevó a cabo “una tarea sencilla que nos beneficia a todos, más allá del Gobierno de turno”.

Es que el registro en el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual se realizó por el tiempo máximo permitido antes de caducar, que es de 10 años. Y no sólo se registró como marca el Acto Central, sino también el Festival Internacional Música Clásica por los Caminos del Vino y el mismísimo teatro Independencia.

Sin embargo, como buen abogado, Rueda sabía que las cosas podían complicarse. Y así ocurrió con dos festivales que intentó registrar: MendoRock y Americanto ya estaban inscriptos a nombre de terceros y hoy están en pleno proceso para determinar si el título le pertenece o no a la provincia de Mendoza.

De no ser así, el Gobierno deberá o bien dejar de utilizar esas denominaciones o bien convenir su utilización con los “dueños” del MendoRock y Americanto.

“La Vendimia es nuestra desde 1936, pero no estaba inscripta. Y el hacerlo nos da la titularidad de los derechos sobre la Fiesta y por ende podemos protegerla de cualquier abuso que puedan hacer de esa marca”, explicó Rueda a Escenario.

Sobre las ventajas prácticas de esta marca registrada, el asesor detalló: “De ahora en más, cada vez que alguien pretenda utilizar una marca igual o similar a la que está registrada se activa el sistema de oposición y se informa a nuestro organismo. Entonces, inmediatamente se pediría el cese del uso de la marca”.

De este modo, “una marca registrada otorga a su titular el uso exclusivo de la misma, con la posibilidad de excluir a otros en el uso de esa marca y de cualquier otra que pueda producir confusión o que de cualquier manera afecte el derecho exclusivo. Asimismo, la marca registrada otorga el derecho de propiedad y la posibilidad de disponer de ella mediante venta, cesión, otorgar autorización de uso a través de contratos de licencia o franquicia”, según dicta la normativa.

En el caso de la Fiesta Nacional de la Vendimia, el abogado y funcionario de Cultura aseguró que no existen antecedentes sobre algún conflicto legal, administrativo o técnico en el uso de la marca. Esto porque el nombre no estaba registrado hasta el ejercicio de este año.

Lo que sí observó el gobierno de Celso Jaque es que “se estaba haciendo abuso del uso de la Vendimia, instituciones o particulares que usaban la marca sin pedirle autorización al Estado”, según manifestó en una entrevista el propio Ricardo Scollo.

La iniciativa surgió de esta inquietud personal del secretario de Cultura por proteger festividades y espacios culturales que forman parte del patrimonio mendocino.

“Scollo pensó en la gestión, en hacer las cosas como corresponde y darle a este tema un orden administrativo, legal y económico”, acotó Rueda, “sin pensar en banderas políticas, porque la Vendimia registrada nos beneficia a todos, ya que es una fiesta que nos pertenece a todos los mendocinos y por eso debemos cuidarla”.

Tanto el teatro mayor de Mendoza como el Festival de Música Clásica por los Caminos del Vino y la Vendimia fueron inscriptas, en su mayoría, en 45 nomencladores, que serían “rubros que hacen al interés, a la utilidad y a la protección del espíritu de estas marcas”.

Otro tema por el que luchará Rueda y su gente es el de cuidar la palabra “nacional” de fiestas o celebraciones privadas. “Es una denominación que sólo le compete a los organismos públicos, que solamente debería utilizarla el Estado, y en esto también hay abusos por parte de instituciones u organismos privados que usan el término ‘nacional’ para darles más relevancia a sus eventos”, sostuvo el funcionario.

Estas reglamentaciones ponen en riesgo, por ejemplo, los términos “vendimia” y “nacional” para denominar a la Fiesta Nacional de la Vendimia Gay, exitosa propuesta que ya está instalada en el calendario vendimial.

“El uso hace al derecho, y velar por los derechos de los mendocinos es nuestro deber”. Con esta frase concluyó Daniel Augusto Rueda e invitó a cada uno de los departamentos a trabajar en este sentido para registrar sus fiestas municipales o sus patrimonios culturales.

Fuente: http://www.diariouno.com.ar/edimpresa/2008/09/03/nota191124.html