octubre 10, 2012

Inauguración

Abre sus puertas en Mendoza una auténtica galería, que representará artistas de primer nivel. Lo más destacado del arte local y nacional estará a disposición de los mendocinos y visitantes, en un solo lugar equipado bajo estrictas normas de conservación y según los cánones universales de arte.

Un nuevo espacio diseñado bajo un concepto diferenciador, destinado a promocionar el arte y sus creadores abre sus puertas en Mendoza. En el Edificio The Plaza Business (Montevideo 230, piso 8 oficina 4, de Ciudad) la Galería de Arte Daniel Rueda busca desarrollar un ámbito profesional para mostrar distintas obras y autores, que en su conjunto representen un “Arte” verdaderamente distintivo.

Luego de 7 años de trabajo sostenido en la promoción y difusión de las artes visuales en circuitos nacionales e internacionales, Daniel Rueda pretende a través de este proyecto, ocupar un lugar único que aliente el desarrollo y la proyección de un nuevo mercado -aún en formación- que se asoma en Mendoza, para insertar el arte mendocino en el mercado y la cultura nacional. Persigue tanto la promoción internacional de artistas jóvenes, como así también de autores ya consolidados en el arte mendocino y argentino. La galería además, procura albergar eventos especiales (exclusivas catas de vinos, presentación y lanzamientos de productos) y ofrecerá soporte a organizaciones que fomenten la conciencia social.
Galería de Arte Daniel Rueda ha sido cuidadosamente estudiada y se ha diseñado a partir de asesoramiento arquitectónico y en iluminación. Posee un ambiente neutro de 110 m², que no compite con las obras a exponer y se ha desarrollado bajo estrictas medidas de conservación, respondiendo a los cánones universales de arte.
Contará con un innovador servicio de consultoría que incluye asesoramiento para la compra de obras de arte, tasaciones y gestión de certificados de autenticidad. Así también propiedad intelectual, investigación histórica y documentación, analizando el estado de conservación e instrucción de los pasos a seguir con respecto a posibles restauraciones y enmarcados museológicos.

“Pretendo, en esta galería, construir un territorio que brinde a Mendoza y a sus visitantes la oportunidad de ser parte de un sueño de placer y disfrute. Éste es mi deseo: que este lugar sea el reflejo del arte en Mendoza para el mundo, y también un ámbito de recepción y exhibición de los nuevos talentos que surgen permanentemente” afirma Daniel Rueda.
El nuevo espacio albergará distintas especialidades artísticas y dentro de ellas diferentes técnicas, unidas todas por un hilo conductor, que es la consagrada y distinguida calidad de los creadores involucrados.
“Mi relación con el arte la siento un destino. Considero que mi formación universitaria de abogado, junto al profesorado de piano y la participación en programas juveniles de Rotary Internacional contribuyeron en mi formación de gestor. En lo personal pongo el acento en la profesionalidad del artista, dada por distintos factores como el oficio, la cantidad y calidad de su producción. Y muy especialmente en su trayectoria como artista. Creo que el artista debe interactuar con el medio y con los circuitos, que son muchos y muy variados; y el mercado es uno de ellos. No trabajo con artistas amateurs, necesito que la pintura sea su vida, que haya expuesto en galerías y espacios de arte serios, que posea prensa favorable, con buenas críticas en medios de interés”, sostiene el Marchand.

La galería trabajará para vincularse al actual concepto de “industria cultural”, conjugando la creación artística, la producción y el desarrollo de bienes y servicios.
“No olvidemos que se puede comprar obras originales de artistas de primera línea, con bajo presupuesto y recordar que el arte es económico si se sabe comprar en su momento, además de su segura inversión. El mendocino que compra arte busca una obra con futuro en el mercado y otras veces con fines meramente decorativos. Pero en una u otra opción, algo que debe tener en cuenta es que siempre se le garantice no sólo la buena calidad de las obras, sino su autenticidad y el “valor justo”. Frecuentar museos, galerías, espacios de arte y talleres de artistas resulta fundamental para entrenar el ojo crítico, formar el gusto y conocer este mercado en formación. Hoy, quienes compran una obra de arte son cada día más exigentes y conocedores. También se tiene mayores oportunidades de acercarse al arte, lo que genera un excelente entrenamiento. Yo recomiendo tenacidad para encontrar las obras deseadas, audacia para comprarlas y algo imprescindible, que es confiar en el gusto propio”.

febrero 6, 2011

Los artistas locales logran menos del 1% de las ventas del país

Los especialistas coinciden en que Mendoza tiene grandes artistas pero poca demanda. Los que más compran obras en la provincia son los turistas que llegan atraídos por las bodegas. La falta de galerías atenta contra un negocio que mueve unos $ 100 millones anuales a nivel nacional.

El arte argentino se vende con esfuerzos individuales de artistas, galeristas y marchands. El resultado es que ese mercado mueve en el país alrededor de U$S 25.000.000 anuales pero Mendoza -a pesar del gran nivel de sus plásticos y escultores- se queda sólo con el 1% de la torta, podio que comparte con la provincia de San Juan.

Por su trayectoria, talento y esfuerzo para mostrar sus obras, en la provincia son varios los que pueden vivir gracias a la venta de sus creaciones. Sin embargo, la sensación de la mayoría es que -aunque hay un movimiento interesante y creciente en torno al arte- la movida no es suficiente para hablar de un mercado en Mendoza, propiamente dicho.

Por supuesto, las razones son varias. Una de ellas es la casi nula costumbre de los mendocinos de comprar arte. En cambio, el turismo internacional y hasta la alianza de los artistas con bodegas, hoteles y emviene de página 1

presas de viajes, se ha convertido en una de las principales oportunidades para mostrar arte mendocino. Además de la suerte de “galerías” que se han montado en distintos lugares turísticos, una de las modalidades más frecuentes de venta es la visita, de foráneos interesados, a los ateliers.

Para contar a los compradores nativos (ni hablar de coleccionistas en el sentido estricto) sobran los dedos de las dos manos y -salvo excepciones- se trata de grandes empresarios con gusto por el arte que ven en el lienzo un nuevo modo de invertir. También compran las personas que desean decorar su casa y, en esto, los arquitectos tienen un rol fundamental.

Aunque pequeño en relación con lo que mueven otros sectores económicos en Argentina, el mercado de arte en Mendoza tiene todo por hacer. La sólida aunque reciente historia del arte provincial y los talentos que aquí se pueden encontrar son la base desde donde partir. La educación y la apuesta en conjunto a fomentar esta plaza, que hasta puede convertirse en un gran aliado de la creciente industria del turismo, son algunas de las materias pendientes.

Grandes potencialidades

Artistas, galeristas y marchands coinciden en un par de cosas. Una es que en Mendoza el mercado de arte se mueve cada vez más en comparación con otros tiempos. Otra es que el mercado como tal -término económico que refiere a la existencia de un comercio regular, entre otras cosas- no existe en nuestra provincia. De todas maneras, como otras cosas en el país, la mayor parte del movimiento se lo lleva Capital Federal y el resto se reparte entre Santa Fe, Córdoba y el resto (Mendoza, San Juan y otras).

Graciela Distéfano, docente, magister en Arte Latinoamericano y directora del Espacio Contemporáneo de Arte (ECA) publicó en 2006 una investigación sobre el mercado del arte en Mendoza llamado “Máscaras y laberintos de un mercado de provincia”. En su trabajo llegó a la conclusión de que no existe un mercado al estilo de las grandes metrópolis. En cambio, asemejó la figura existente a la de un bazar (tipo persa), más pequeño y caracterizado por la puja de precios.

“Mendoza tiene artistas del primer mundo con precios del tercer mundo”, graficó Ignacio Gutiérrez Zaldívar, dueño de la galería Zurbarán de Buenos Aires quien trabaja con artistas mendocinos y de otras provincias. De acuerdo con el galerista, en Buenos Aires se venden -en remates públicos- unas 5.000 pinturas y esculturas por año por unos 16 millones de dólares. A eso hay que sumarle lo que se comercializa en otras provincias y -según una nota publicada por La Nación- ese mercado en total mueve unos 25 millones de dólares por año.

Según estimaciones, Mendoza se llevaría 1 millón de dólares de ese total. El precio promedio de las obras a nivel nacional podría fijarse en alrededor de $ 13.000 mientras que en Mendoza -como en todo- el costo de pinturas y esculturas es muy variable. En principio, depende del arte pero -sobre todo- del nombre del artista y de su trayectoria. Así, se pueden compara grabados o dibujos originales por unos $ 500 pero se sabe de artistas que han vendido sus obras hasta en $ 100.000.

En el medio, el rango de precios puede ser de $ 5.000, $10.000 y -en general- lo más caro llega a los $ 50.000. “Se trata de un mercado complejo porque hay muchos vericuetos y ocultamientos”, contó Distéfano. “El mercado del arte en Mendoza está presente con un potencial poco explotado. Hay un espacio que está libre para los visionarios y los que disfrutan realmente de esta rama de la vida”, opinó Cristóbal Peña y Lillo quien es optimista en cuanto a la compra y venta de arte mendocino.

Para muchos, el arte es un lugar seguro para depositar los ahorros y hasta ganar en dos aspectos. Uno es autocomplacerse con la compra de un artículo que nos guste y prestigie. El otro, la posibilidad de que el costo de la obra crezca en el futuro. Claro que, para ello, algo muy importante es que el mercado se mueva y que los que saben apuesten a promocionar las obras. “A la hora de invertir, el arte es más estable que la Bolsa, menos sensible a las crisis y hasta un acto de reafirmación personal”, comentó Daniel Rueda uno de los marchands mendocinos que organiza muestras en el exterior y promueve a artistas mendocinos de renombre.

Puntos de venta

Los talleres de los artistas son los puntos más comunes de venta. Sin embargo, para que la gente llegue a ellos hay un trabajo previo que está relacionado con las exposiciones y la promoción a través de internet. Lo fundamental, claro, es que la mayor cantidad de público posible pueda apreciar la obra y conocer al artista. Aquí es donde entran en juego los galeristas, los marchands, arts dealers o representantes de artistas.

Su papel no pasa sólo por intentar vender una obra sino por lograr que esa obra se mueva. Es decir, que participe de exposiciones en diferentes puntos de la provincia, el país y el mundo, que estén en los portales de internet y que el nombre de los creadores empiece a sonar en el mundo del arte. “Internet es un arma imprescindible pero no hay como el contacto directo con la obra”, advirtió Cecilia Romera, representante de artistas y curadora del espacio de arte del hotel Hyatt. La especialista agregó que, además de la creación en sí, es importante quién la realiza.

En líneas generales, el anhelo de los artistas es la existencia de un museo de la historia del arte de Mendoza en donde tanto propios como extraños puedan conocer (para poder comprar) todo lo que la provincia tiene para ofrecer desde hace más de cien años a esta parte. “Además, prácticamente casi no hay galerías que cumplan este rol en Mendoza”, comentó Rebeca Sarelli, asesora de arte y a cargo de la galería que posee The Modern Hotel.

De acuerdo con su visión, para que exista mercado debe haber un doble compromiso. El del artista y el de las galerías o marchands. El de los primeros, para permitir que los segundos se queden con un porcentaje de la obra que venden (suele ir del 20% al 40%) y el de los segundos, para promocionar cuadros y esculturas en ferias de todo el mundo, muestras y museos. El rol del Estado también es importante y son varios los que coinciden con esta licenciada en Historia del Arte en la necesidad de establecer políticas conjuntas como, hace unos años, comenzó a hacer la industria vitivinícola.

El turismo del arte

Lo dicho. En Mendoza son pocas las personas que coleccionan arte y algunas más las que compran eventualmente para darse un gusto y prestigiar su casa. Por eso -y desde el boom de turismo extranjero- los artistas mendocinos se dieron cuenta de la importancia de apuntar a ese nicho con nivel cultural y poder adquisitivo.

Por eso, uno de los sitios en donde el arte se exhibe “naturalmente” son las bodegas (muchas con una sala especialmente preparada) y los hoteles de alta categoría. Pero también hay un trabajo personal de los artistas o sus marchands que los ha llevado a dejar tarjetas en los alojamientos de lujo o que los incluye en los llamados “arts tours” por los ateliers de Mendoza.

En el primer caso, la gente del hotel contacta a los turistas que solicitan ver arte mendocino de determinadas características (figurativo, abstracto, esculturas, etc) con el artista en cuestión quien organiza personalmente la visita al taller. Las visitas a los ateliers, en tanto, llevan un tiempo de organización y surgen a partir del requerimiento de personas de otras provincias o países.

“Para nosotros lo más importante es la difusión del arte ya que nadie puede comprar lo que no conoce”, relató Alberto Thorman, uno de los artistas plásticos que ha aprendido a autogestionarse, que tiene un lugar ganado en la provincia y a cuyo taller -que comparte con la escultora Alejandra Civit, su esposa- acuden los turistas de manera asidua. Tanto él como el escultor Roberto Rosas a cuya morada-taller también llegan visitantes -previa contratación de paquetes u otro tipo de contactos- se lamentan de lo caro y a veces complicado que es enviar una obra al exterior.

“En general trabajo 'a medida' ya que veo el tipo de artistas que le pueden interesar a ese cliente. Ningún tour es igual y trato de no mostrar más de tres ateliers para no saturar”, explicó Cecilia Romera, una apasionada del arte con la que suelen conectarse los compradores de boca en boca. Para ella, la periodicidad de los tours es variable. A veces debe organizar dos por semana pero hay otras en que hace esa cantidad de visitas en un mes.

Esa misma disparidad de ventas mencionan Eva Rodríguez, curadora de la cava de arte de Zuccardi, y Fernando Gabrielli -a cargo de la sala que posee Navarro Correa. Al ser uno de los principales motores del turismo, las bodegas se están convirtiendo en sitios donde muchos visitantes deciden llevar -además de la clásica botella- una obra de arte. Hasta allí, incluso, pueden llegar desde coleccionistas decididos hasta compradores espontáneos que se enamoran de determinado lienzo o escultura.

“Son períodos pero lo que más se ha vendido está en relación con la representación de la identidad de Mendoza. Incluso hemos enviado obras de grandes dimensiones”, contó Rodríguez. La necesidad de los de afuera de atesorar algo que muestre lo que han conocido en su viaje, parece ser uno de los motores de venta en esos sitios.

Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2011/2/6/artistas-locales-logran-menos-ventas-pais-548997.asp

octubre 7, 2010

Brillan las letras argentinas

Laura Carbonari, periodista de Canal 7 Mendoza, viajó a la Feria del Libro de Frankfurt. Desde allí cuenta sus impresiones sobre esta edición, en la que nuestro país es el “invitado de honor” del encuentro.

FRANKFURT AM MAIM (Alemania)– Gutemberg creo aquí la imprenta. Goethe se inspiró en esta misma ciudad. Aquí esta el centro financiero más importante de la Union Europea... Y la industria editorial de libros mueve 9 mil millones de euros por año.

No es poca cosa que Argentina sea el país invitado de honor en la Feria del Libro de Frankfurt 2010.

Aquí se decide qué lineas se editarán el próximo año en todo el mundo, se compran derechos de autor y en este momento se toman las decisiones más importantes acerca de e-book o soporte digital para los libros del mundo.

Estar aquí entonces es algo así como asistir a la “nueva revolucion cultural”, como dicen ellos, por la edición digital o el “desbaratamiento creativo”.

Casi 2.000 stands tiene esta feria, que consigue mostrar movimientos y escritores de todas las razas y naciones del mundo.

Más allá del gigantesco y creativo pabellón, Argentina está presente en todos los rincones del predio ferial.

Cien editoriales argentinas están en Frankfurt. Trescientos títulos de escritores nuestros han sido traducidos en 28 idiomas por el Programa Sur del Ministerio de Relaciones exteriores y culto. Han organizado interesantes conversaciones con autores y editores , como también exposiciones, de las cuales “Argentina y sus cómics, del siglo XIX al presente” se destaca entre otras.

¿Y qué sería la Argentina sin música? El martes el tango dijo presente con Daniel Barenboim y Rodolfo Mederos, en el Alte Opera de Frankfurt, y fue ovacionado por todos los presentes.

El núcleo de la presentación argentina fue inaugurado por la presidenta Cristina Fernández y la embajadora Magdalena Faillace en el mismo día. En este sentido, Cristina no dio discursos, cortó la cinta y ofició de “guía literaria” frente a los representantes del gobierno alemán (estaba el canciller y todo el gabinete, menos Angela Merkel, que esperaba en Berlín). Frente a cada autor importante argentino, como Rodolfo Walsh, Cristina contaba alguna anécdota de sus libros o explicaba alguna particularidad de las obras.

El pabellón principal es una obra del arquitecto Atilio Pentimalli y tiene planos suspendidos de madera con los escritores más importantes, desde José Hernández hasta Juan José Saer, con sus obras y filmes en originales vitrinas.

Simula un laberinto

El pabellón está dedicado a Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. Además, cuenta con dos sectores muy importantes para las provincias y para los íconos de la cultura nacional (elegidos por la propia Presidenta): Eva Perón, Maradona y el Che Guevara, con sus objetos personales y videos.

Fuente: http://www.diariouno.com.ar/edimpresa/2010/10/07/nota255187.html

octubre 2, 2010

Arte local y vinos en Alemania

Como parte de las actividades culturales a desarrollarse en la Primera Semana Latinoamericana, en el Campus Westend de la Universidad de Frankfurt, Alemania, se presentará "Rueda Frankfurt. Arte y Vinos".

El reconocido gestor cultural doctor Daniel Augusto Rueda presentará a los premiados artistas locales Osvaldo Chiavazza y Juan Castillo y a la artista emergente Sol Delgado; a Fernando Donati, de Buenos Aires; a Guillermo Garrido, de Viña del Mar, Chile, y a Mario Grillo, de Punta del Este, Uruguay, de indiscutibles trayectorias.

La muestra, de carácter internacional, está prevista para el 4 de octubre en la sala KHG (Comunidad Católica Universitaria) de la misma universidad, permanecerá habilitada hasta el 15 inclusive y cuenta con la logística del licenciado Emilio Vicente Argento.

Tiene el apoyo de la International Office de la Goethe Universitat de Frankfurt y la coproducción de la Katholische Hochschulgemeinde y la Evangelische Studierenden Gemeinde.

Debido a la significación cultural del evento, han adherido los consulados de Argentina, Chile y Uruguay en Frankfurt, así como los consulados de esos países en Mendoza. Por otra parte, también lo hace Cofra, Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina y la Sociedad Goetheana Argentina a través del Goethe Institut. Atento en forma temporalmente coincidente, se desarrolla en la ciudad alemana la Feria del Libro más importante del mundo y nuestro país es Invitado de Honor.

Durante la exposición, habrá degustación de vinos de Bodegas Trapiche y actuación de ?Ensamble Tango a la cuerda', ?Dúo Doble Tango' y 'Trío Sin Fueye'.

El emprendimiento es una continuación de otros realizados por el doctor Rueda, tanto en países vecinos, como en Marbella. También en el Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) donde difundió la plástica de Mendoza como igualmente sus vinos.

En aquella oportunidad, fue invitado al Festival Internacional Kamermusick de Holanda, especialmente a la gala de la destacada violinista Janine Jansen; a la cata de vinos en Van Wageningen, en De Lange, proveedores de la corona holandesa, a la vez que visitó los museos Vincent van Gogh y Casa Rembrandt en Ámsterdam y Rubens, en Amberes, Bélgica, además de varias galerías, donde realizó acciones por nuestros artistas.

En ese entonces el marchand expresó: "Fui con la misma idea que confirmé. Mendoza puede ser el eje del Atlántico al Pacífico dentro del mercado de arte, no sólo por la ubicación de nuestra provincia sino, y muy especialmente, por el excelentísimo nivel de artistas con que cuenta".

Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2010/10/2/arte-local-vinos-alemania-518136.asp

octubre 1, 2010

RUEDA Frankfurt Campus Westend. Arte y Vinos

En Frankfurt del Meno, Alemania se presenta: "RUEDA Frankfurt Campus Westend. Arte y Vinos" como parte de las acciones culturales y literarias que se desarrollarán en la Primera Semana Latinoamericana en el Campus Westend de la Unviersidad de Frankfurt.

La inauguración de la muestra está prevista el lunes 04 de octubre en la Sala de KHG (Comunidad Católica Universitaria) de la misma universidad, en la ciudad de Frankfurt y permanecerá abierta hasta el 15 de octubre inclusive. Cuenta con la participación de destacados artistas de Mendoza como JUAN CASTILLO, OSVALDO CHIAVAZZA y SOL DELGADO, de Buenos Aires FERNANDO DONATI, Argentina; de Viña del Mar, Chile GUILLERMO GARRIDO y de Punta del Este, Uruguay MARIO GRILLO.

La muestra internacional de Arte y Vino, es un emprendimiento del gestor cultural y marchand mendocino Dr. Daniel Augusto Rueda con la logística en la ciudad alemana del Lic. Emilio Argento.

La misma es presentada por la International Office de la Goethe Universität de Frankfurt y cuenta con la coproducción de la Katholische Hochschulgemeinde (KHG-Comunidad Católica Universitaria) y la Evangelische Studierenden Gemeinde (ESG-Comunidad Evangélica Universitaria).

Ante tan significativo evento para la cultura, ha adherido los Consulados de Argentina, Chile y Uruguay en Frankfurt, Alemania y los Consulados de Chile y Uruguay en Mendoza.

También lo hace COFRA - Comité Organizador para la participación argentina como país Invitado de Honor en la Feria del Libro de Frankfurt 2010 y la Sociedad Goetheana Argentina, a través del Goethe - Institut (Goethe Zentrum Mendoza). Así también otras instituciones y empresas que han auspiciado tan importante evento.

La muestra: "RUEDA Frankfurt Campus Westend. Arte y Vinos" es continuación de una serie de acciones por la difusión de artistas, mucho de ellos mendocinos en ciudades como Mendoza, San Luis, Santa Fe y Buenos Aires en Argentina; Santiago de Chile; Punta del Este, Uruguay; Marbella, España y Utrech, Holanda, organizadas por el marchand Daniel Augusto Rueda.

Los participantes al evento, disfrutarán de la alta calidad de los plásticos y de los vinos argentinos de Bodegas Trapiche que realizará una degustación especial, apostando una vez a la cultura. También contarán con la música del Ensamble Tango á la Cuerda "Duo Doble Tango" y "Trío Sin Fueye".

Fuente: http://www.puntanews.com.uy/turismo/5256-rueda-frankfurt-campus-westend-arte-y-vinos.html

julio 2, 2010

Tras los pasos de un marchand

Después de cinco años de su lanzamiento oficial, una recorrida por la actividad de Daniel Rueda. El inquieto gestor mendocino da claves del valor sociocultural de un oficio que excede lo comercial.

Art dealer o marchand son los nombres acuñados en el mundo del arte para designar al profesional de este campo que se ocupa del circuito de circulación y comercialización de las obras de los artistas.

Una tarea para la cual se necesitan requisitos de preparación que combinen la capacidad de comprender los engranajes del mercado contemporáneo de arte, la agudeza para apropiarse de herramientas de marketing, porque de lo que se trata es de representar a unos artistas y construir relaciones con coleccionistas, museos, galerías y compatibilizar sus intereses con los de sus representados.

Cuando se trata de una región como Mendoza, alejada de los centros donde se dirimen las legitimaciones y las grandes operaciones, la función de representación acarrea una gran responsabilidad y compromiso. También la pasión y el conocimiento son un elemento clave a la hora de promover el arte regional. Las historias de famosos marchands de nuestro país y de otras partes del mundo lo atestiguan.

En nuestra región la actividad tiene sus pioneros con distintos perfiles. Hoy nos ocupa uno notable por su versatilidad y amplitud de registro que desde la actividad institucional, desde el emprendimiento privado o la función pública aporta a la visibilidad no sólo de un grupo de artistas sino de la conjunción del arte con nuestro producto distintivo, el vino. Se trata de Daniel Augusto Rueda y su original enfoque de la actividad. Un breve recorrido por las andanzas en pos del arte de un mendocino inquieto.

Como nace un marchand

Cuando en los años '80, el artista Orlando Pardo, que exponía en General Alvear, regaló a Daniel Augusto Rueda un dibujo estaba cambiando una historia. Ese niño, conmovido por su obra, la atesoró durante treinta años. Durante estos años, este alvearense, hijo de bodegueros se recibió de abogado, ejerció su profesión mientras acechaba cauteloso el mundo del arte.

Y en esas jugarretas del destino pasó a desempeñarse como director de Artes Visuales del Colegio de Abogados, dándole un notable impulso a su sala denominada "Cloy Patiño Correa", un certero homenaje al hombre que batalló durante tres décadas para impulsar un mercado de arte regional y al que considero su ilustre antecesor. Fueron tres años de un importante aprendizaje que lo decidieron a lanzarse definitivamente a las arenas del mercado de arte.

Cinco años hicieron en mayo del debut profesional de Daniel A. Rueda. Intuitivo y talentoso para comprender las sutilezas del marketing, realizó su lanzamiento en la realidad de un sitio (lugar) top y sofisticado para presentar su sitio virtual: http://www.danielaugustorueda.com(actualmente se encuentra en re-construcción para lanzamiento de nuevo staff y curaduría).

Todavía quedan recuerdos de esta gran fiesta del arte donde, champán y delicatessen mediante, medio millar de personas entre empresarios, profesionales y artistas se dieron cita para disfrutar su "Primer Muestra Virtual".

Este esplendoroso lanzamiento tuvo gran repercusión en la comunidad artística mendocina ya que el sitio fue muy visitado, con registro comprobado de lugares muy distantes de los cinco continentes. La Cámara de Senadores de la Provincia y la Secretaría de Turismo de la Nación, lo declararon de interés.

Difusión nacional y circuito internacional

El 2005 fue un año clave ya que lo sembrado en las giras de promoción en las ferias del circuito nacional se comienza a cosechar en forma de invitaciones de distinguidas galerías internacionales donde los artistas locales no habían tenido participación.

Punta del Este será el primer gran emprendimiento empresarial internacional donde promociona no sólo artistas mendocinos, sino que se asocia en la expansión del mercado abriendo las posibilidades del intercambio. En Uruguay y Chile a través de proyectos diplomáticos logra una importante inserción. Le siguen el glamour del Club de Golf de Marbella, España (2006), y las ciudades de Utrech y Amberes, Holanda (2009 ), cuna del mercado de arte del Viejo Mundo asociando siempre el maridaje arte-vino.

Difusor nato, ha interactuado escribiendo y organizando exposiciones y colecciones para las revistas Punto a Punto y Mundo Diplomático, dos importantes sectores de inserción que combinan el mundo empresarial y el de las relaciones internacionales, seguros consumidores de arte.

Como espacios propios de difusión y circulación ofreció el concepto de "Oficina de Arte" con reuniones de promoción exclusiva y extendiendo el concepto al Hotel Cultural, emplazado en una estancia en Mercedes, provincia de Buenos Aires.

En fin una nutrida gama de actividades con importantes logros, una referencia sobre la gestión cultural del abogado y marchand, es su actividad de asesor de la gestión pública, destacándose su participación en las acciones establecidas por el secretario de Cultura y sus directores, como han sido: la inscripción de marcas y patentes de todos los productos culturales de la provincia como patrimonio mendocino, la restitución de los murales del maestro Chipo Céspedes al teatro Independencia, la formación de la Oficina de exportación de obras de arte para los artistas mendocinos con sede en Mendoza, la restitución al Museo Emiliano Guiñazú - Casa de Fader de obras de su patrimonio que estaban en oficinas públicas, entre numerosas otras.

Entre la diplomacia y el marketing, entre las políticas culturales y las relaciones públicas, el oficio de marchand desempeñado con idoneidad por Daniel (Augusto) Rueda es un elemento muy importante para la visibilidad de los artistas locales y sus obras.

Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2010/7/3/cultura-499933.asp

junio 5, 2010

Centro Cultural Bicentenario

Con motivo de conmemorarse el bicentenario del comienzo de la gesta emancipadora, iniciada con la Revolución de Mayo y con el espíritu de legar a generaciones futuras un mensaje recordatorio de esta noble causa, se ha tomado como ideas rectoras, el pasado histórico y la cultura de nuestra patria.

Es por ello que se decidió crear un ámbito dedicado a la difusión y promoción de la cultura, buscando federalizar a todo el país, alentando la inclusión social, estimulando a todos los argentinos a participar y sentirse parte de este centro de nivel y magnitud mundial.

Posicionando a la Argentina en una verdadera capital cultural, alentando la variedad, calidad y oferta en la producción artística e intelectual.

Enmarcada en un edificio declarado monumento histórico (Palacio del Correo), creado para el Centenario de la Patria, a doscientos años de ese suceso y como progresión en el tiempo y de la nación, nace el Centro Cultural Bicentenario para reafirmar y afianzar conciencia ciudadana.

Mendoza estuvo presente a través del prestigioso artista Osvaldo Chiavazza en la Muestra "Provincias Argentinas" donde cada provincia expuso los rasgos característicos del arte en el interior de nuestra patria.

El reconocido artista estuvo acompañado en nombre del Gobierno de Mendoza por el Asesor de Gabinete de la Secretaría de Cultura, Dr. Daniel Augusto Rueda en nombre de la Secretaria de Cultura.

El Centro Cultural Bicentenario dio comienzo a sus actividades con una programación artística que ofrecen desde Música Andina, Popular, Tango, Folclore, Orquesta Académica del Teatro Argentina, Jazz y Milonga - Candombe y con muestras como: "Vida cotidiana de los Argentinos", "Revolucionarios de Mayo", "Obras del Centro Cultural Bicentenario", "Correo Argentino", "Museo Provincial de Bellas Artes", "Grabados ¿Qué es un gaucho? y "Provincias Argentinas".

Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2010/6/5/cultura-493665.asp

junio 1, 2010

Mendoza, presente en los festejos del Bicentenario a través del arte

Una megamuestra en el Palacio de Correos de Buenos Aires se organizó en el marco de los festejos por los 200 años de la patria; y el artista seleccionado por Mendoza fue el reconocido y prestigioso Osvaldo Chiavazza con su pintura "Pozo de sueño". En la nota, conocé la obra y enterate de los pormenores.

Como se vio a lo largo de todos estos días, la conmemoración del Bicentenario del comienzo de la gesta emancipadora generó variados y diferentes tipos de festejo: algunos espectaculares, otros emotivos, pero todos muy aplaudidos.

Una de las innovaciones fue la decisión de crear un ámbito dedicado a la difusión y promoción de la cultura, buscando federalizar a todo el país, alentando la inclusión social, estimulando a todos los argentinos a participar y sentirse parte de este centro de nivel y magnitud mundial.

Enmarcado en un edificio declarado monumento histórico -el Palacio del Correo, creado para el centenario de la patria-, nació el Centro Cultural Bicentenario para reafirmar y afianzar la conciencia ciudadana.

La inauguración del mismo se cristalizó con la muestra ¨Provincias Argentinas¨, donde cada provincia expuso los rasgos característicos del arte en el interior de nuestra patria.

Con la presencia de la presidenta de la Nación en el acto de apertura, Mendoza estuvo presente a través del prestigioso artista Osvaldo Chiavazza.

"Pozo de sueño".

Ese es el nombre de la sugerente obra del mendocino, creada a partir de las técnicas del acrílico y el óleo sobre tela.

Se trata de una pintura que exige un ajustado dominio del oficio, por la dificultad que implica la construcción de una efigie frontal elaborada sobre una tupida sucesión de pliegues paralelos en un primer plano, unidos solamente por la imagen de dos manos a un tercer plano donde se vuelve a repetir la misma sucesión planimétrica, desde la cual ahora la noción de tiempo y espacio cobra otra dimensión.

Así, vista desde la distancia adecuada que exige, uno se percata que está frente al acceso de un túnel con paredes tapizadas del mismo paño que acoge a la figura y en el final del cual aparece un rostro femenino cuya luminosidad baña toda la escena.

Sobre el artista.

Osvaldo Chiavazza nació en Mendoza en 1970. Es maestro de Artes Plásticas egresado de la Escuela Provincial de Bellas Artes de Mendoza. En 1990 instala y mantiene un taller privado de pintura, dibujo y escultura. Desde 1988 participa en salones y numerosas exposiciones individuales y colectivas, nacionales e internacionales, como Londres (2001), Barcelona (2004) y Marbella (2006). Obtiene varios premios, entre ellos: Mención en dibujo otorgado por el Salón Nacional de Grabado y Dibujo de Buenos Aires, 1994; Premio Mención "Medalla de Plata" en el Salón Nacional de Artes Plásticas, Buenos Aires, 1995; Primer Premio en dibujo en el Salón Vendimia de Artes Plásticas, Mendoza, 2003.

Desarrolla obras de pintura mural, como la realizada para la Secretaría de Turismo de la Provincia de Mendoza. Su obra se encuentra en colecciones particulares de los cinco continentes y también en colecciones públicas de Mendoza.

Fuente: http://www.mdzol.com/nota/212610-Mendoza,-presente-en-los-festejos-del-Bicentenario-a-través-del-arte/

febrero 19, 2010

Inversiones: el mercado del arte

Es difícil comprender un mercado que se mueve sin grandes titulares, o vidrie­ras masivas, pero no deja de ser impor­tante, no sólo por los valores que se ma­nejan sino por los nombres que suelen estar involucrados, que son los más im­portantes de la sociedad mendocina.
Estamos hablando de la compraventa de obras de arte, sin dudas un rubro ex­cesivamente subjetivo, donde las valora­ciones dependen de gustos personales o de modas, tendencias, amistades, o hasta deseos de ser o parecer.

Al realizar esta nota comprendimos que significa penetrar en un mundo suma­mente complejo, con muchas miradas diferentes, que de ninguna manera se agotan en esta, sino que constituye un aporte parcial sobre un universo de varia­dos participantes. Este incluye a los ar­tistas, tanto los tradicionales o clásicos como contemporáneos, en sus diversas manifestaciones, corrientes, formatos, soportes y géneros como a los que se dedican a distintas disciplinas: la pintu­ra, la escultura, la fotografía. Son decenas y decenas de excelentes creadores y resulta imposible citarlos a todos y analizar particularmente a cada uno.

El complejo mundo de un negocio desconocido para la mayoría, pero valorado como resguardo a futuro.

Las preguntas surgen rápidamente: ¿hay mercado del arte en Mendoza? ¿Los artistas mendocinos ven­den? ¿En qué se basan los precios, cuánto se paga, qué se vende, quiénes venden?
Para adentrarse en este negocio, ineludiblemente hay que recurrir al off the record, y quizás es lógico: los nombres de los compradores, los valores que se manejan y las formas, hacen que se profundice la pruden­cia. Pero se puede trazar un panorama de qué pasa hoy en Mendoza.

¿Qué se vende, quién vende?
Actualmente el mercado del arte en Mendoza parece estar circunscripto fundamentalmente a la pintura. Las fuentes consultadas por EE para esta nota –todos reconocidos protagonistas en este rubro– coincidie­ron en que los cuadros sacan ventaja considerable a los escultores, y están de acuerdo en que los artistas que más venden hoy son precisamente unos pocos pintores.

El top five del momento, según coinciden varios de los conocedores, está compuesto por Eduardo Hoff­mann (primer artista latinoamericano en vender una obra en Nueva York a precio récord), Sergio Roggero­ne, Rodrigo Scalzi, Osvaldo Chiavazza y Gustavo Coppoletta. Pero otros incluyen a Alberto Thormann, Fer­nando Rosas, Viviana Herrera, Antonio Sarelli, José Scacco, Ángel Gil, Alfredo Ceverino, Florencia Aise, los Hocevar, los Arcidiácono y Daniel Barraco, entre muchos otros, y nadie olvida a los clásicos Fernando Fader, Roberto Azzoni, Cristian Delhez, Roberto Cascarini, o a los contemporáneos más relevantes que emigraron como Julio Le Parc, Carlos Alonso o Luis Scafati.

Mendoza tiene gente que sabe de arte, que entiende de arte, que compra arte, que invierte, y además gen­te que por moda también se vuelca a comprar arte, sobre todo pinturas, “que te visten la casa”, aseguran los consultados.

Hoy el mercado se maneja fundamentalmente a través de dos canales: las muestras y la venta directa. Es­to lo hacen muy bien los propios artistas, y algunos por medio de “representantes”.
Los compradores de arte son, por un lado empresarios coleccionistas, atentos al negocio y que realmente lo conocen, y otro sector que para no ser menos, copian esos pasos y también adquieren obras de los ar­tistas de moda para mostrar en espacios destacados. Otro segmento que crece son los jóvenes empresa­rios y profesionales, de entre 35 y 45 años; tienen cierto conocimiento y toman el arte como inversión y ob­jetos de buen gusto. Las estrategias de venta son similares para casi todos los segmentos. Por un lado, los galeristas que priorizan las invitaciones a posibles compradores y a quienes pueden difundir la muestra y recomendar compras o sugerir artistas a potenciales compradores.

Las muestras no son un lugar de venta directa –todos coinciden que es muy raro vender a primera vista–, pero sí son un espacio para el inicio de operaciones y negociaciones. También hay consenso entre los con­sultados, en que el trabajo de venta es difícil y costoso. Un motivo posible: se busca el arte como inversión y lujo, pero a los artistas pretenden pagarle lo mínimo posible y menos.

Si bien se pagan sumas que pueden parecer importantes por obras de artistas reconocidos, también suce­de que una vez que la obra está en manos del coleccionista su valor puede aumentar por arriba del 50%, dependiendo de diversos factores.

Otro camino es directo de gente que sabe quién está en boga o se destaca y busca llegar al artista. Pero también hay artistas que se enteran que tal o cual empresario o coleccionista está comprando y buscan el contacto con ellos para ofrecerles su obra. Hoy hay obras de los más reconocidos que cotizan a entre 15 mil y 50 mil pesos. También se negocian obras menores en tamaño o artistas emergentes a partir de los 1.500 pesos, y con formas de pago que admiten hasta el trueque. Un caso: hace poco un conocido pintor cedió una obra a cambio de un Fiat Palio.

No quedan dudas de que el mercado del arte es caprichoso, inestable y hasta raro en una provincia como Mendoza. Pero es cierto que eligiendo bien, asesorándose convenientemente y tomando algunos recaudos puede ser una muy buena y rentable inversión.

La puerta exterior
Hay un grupo de artistas, cuyos nombres no difieren pero que también han encontrado su puerta en el exte­rior. Así, Roggerone o Hoffmann son habitués de galerías de Nueva York, y Coppoletta viene de exponer con éxito de crítica comercial en Arabia Saudita. También Viviana Herrera en Punta del Este.

Fernando Gabrielli, mentor de la movida cultural de La Garita, en la estación de trenes de Belgrano y Las Heras, está al frente de la galería de Navarro Correas, destacada en el último año. Expresa que “hoy esta­mos muy baratos para el mercado internacional; hay artistas que están vendiendo a EEUU por 2.000 o 2.500 dólares”, y aunque parezca mentira en esto también tiene mucho que ver el fenómeno vitivinícola y las inversiones extranjeras, “porque los inversores o gerentes de las bodegas internacionales están com­prando obras para llevarse a sus casas de origen. Ellos son muy buenos conocedores y consumidores y saben que el arte latinoamericano siempre ha sido bien valorado en EEUU”, agrega. Gabrielli destaca como positivo la decisión del Estado de invertir en arte, hecho que vino de la mano de la Comuna de Mendoza con los murales de los balcones municipales, algo que hace mucho no ocurría.

“Pudimos hacer entrar al mercado del arte al Estado, en este caso municipal, que lo entienda, y eso es un paso adelante”.

Gabrielli destaca como importantes lugares de exposición a Killka, Navarro Correas y el Hyatt. “En los últi­mos dos años logramos la muestra de Hoffmann, que hacía muchos años que no exponía en Mendoza, y en el 2009 juntamos a Roggerone, Coppoletta, Scalzi y Chiavazza, los artistas más importantes de hoy jun­tos, y eso marcó un hito”. Gabrielli destaca que “muchas bodegas tienen arte, no todas con el concepto de muestra sino de decoración, aunque están ofreciendo un espacio al arte”.

Poder y status
Daniel Augusto Rueda es abogado y marchand, y hasta hace poco funcionario de la Secretaría de Cultura provincial. Escribió un artículo sobre el mercado del arte en la revista del Colegio de Abogados de Mendo­za. Allí afirma que “el arte es más estable que la bolsa y mucho menos sensible a las crisis económicas y políticas”. Asegura que poseer “una obra de arte con proyección económica puede dar una plusvalía signifi­cativamente superior a la que se obtendría con muchas otras modalidades de inversión”.

Rueda dice que “invertir en arte representa un área de gran sensibilidad y prestigio, y da poder y status”.

El abogado afirma que conoce casos de empresarios que “quitan horas a su trabajo y empresas para pre­sentarse en el atelier del artista luego de visitar una exposición o galería donde medió un interlocutor, propo­niéndole al artista evitar la comisión del agente”.

Finalmente dice que al mercado del arte ha contribuido a formarlo “el frecuentar museos y espacios de ar­te, galerías y talleres de artistas, actividad que resulta fundamental para educar el gusto y conocer el mer­cado en formación”.

María Julia Godoy, una especialista

María Julia Godoy es martillera pública y art dealer, que desarrolla su actividad como organizadora y cura­dora, mientras que arma el calendario de la sala de arte de la Caja de la Salud. Con respecto al mercado lo­cal del arte contemporáneo, dice: “Tenemos pocos coleccionistas y en general compran muchas obras fue­ra de Mendoza. No tenemos un mercado de movimiento permanente y eso hace que no exista una marca­da coherencia en los precios y en las posibilidades de comercialización. Sin embargo, la situación actual es mejor que la de hace pocos años, y las posibilidades de desarrollo para este año son muy buenas. Hay un mercado con artistas emergentes, y comienza a haber compradores para todo tipo de arte. También te­nemos artistas de calidad para todos los gustos y posibilidades económicas. Hay buenas obras que arran­can con precios de 800 y 1.000 pesos hasta 6.000 o más. También está surgiendo un público nuevo, joven, compradores que son los nuevos empresarios. Hace falta más movimiento, y hay que ampliar el mercado del arte y hacer lugar a más artistas. Algunos de los más buscados son Alberto Thormann, Fernando Ro­sas, Guillermo Rigattieri, Antonio Sareli. Pero hay varios más que interesan a coleccionistas y comprado­res de arte contemporáneo.

Entrevista a galerista con sede en el Hotel Alvear/BA<br />

Maximiliano Ares es el propietario y director de la Galería Azur, ubicada en la Recoleta, que realiza sus muestras en su departamento del Hotel Alvear de lBuenos Aires. Ares se crió en un entorno de obras de ar­te y antigüedades, y siempre se sintió atraído por la pintura argentina.

En 1997 fundó Galería Índigo Arte, con exhibiciones de trastienda y muestras individuales de artistas argen­tinos y rioplatenses, en la calle Arroyo 826.

Desde el año 2002 realiza remates privados en el Hotel Emperador y lleva 10 años de actividad, con más de 70 exitosos eventos de venta.

En enero de 2008 encaró un nuevo proyecto: Galería Azur que realiza eventos de venta por subasta de una selección de obras de consagrados maestros argentinos. Ares diálogo con Entorno Económico sobre el ar­te mendocino y su inserción en el mercado nacional.

–¿Cuál es el concepto e inserción que tienen en los especialistas y consumidores el arte mendocino y los artistas mendocinos contemporáneos?
–En el caso de los grandes maestros que de alguna forma se relacionan con Mendoza y sus paisajes (Fa­der, Alonso, Koek, Aquino, etc) noto una buena respuesta del público que frecuenta y adquiere arte argenti­no. En el caso de los mendocinos contemporáneos veo más dificultosa su inserción en el mercado de arte. Esto no es una particularidad de los artistas mendocinos en sí, sino una generalidad de los artistas emer­gentes actuales. Vale aclarar que existen, desde ya, contadas excepciones.
–¿Como calificaría el mercado mendocino de arte?
–No me considero un gran conocedor del arte mendocino en sí. Considero de todas maneras que hay un grupo de artistas que se están ganando su lugar en el mercado del arte. Entiendo que Arteba es una buena vidriera para estos artistas, ya que es una feria que trabaja con estándares de feria a nivel mundial, y es allí donde se define el panorama del mercado del arte local.
–¿Que artistas de Mendoza alcanzan valores importantes de mercado?
–Fuera de los grandes maestros, no circulan gran cantidad de obras de artistas contemporáneos en la pla­za de la subasta, que es el ámbito en el cual nos movemos.
–¿Que deberían hacer los artistas de Mendoza para insertase el mercado del arte nacional e internacional?
–Buenos Aires es el polo cultural más importante del país. Eso define un poco la estrategia de varios artis­tas provenientes de diversas provincias que instalan sus talleres en Buenos Aires o que siguen o culminan sus estudios aquí para luego tratar de insertarse en el mercado del arte. Cuando el artista logra consolidar­se en el ámbito local, es cuando comúnmente intentan lanzar su carrera internacional. Muchas veces la suerte depende de muchos factores, como la elección de la galería o marchand que le maneja la obra, o la cantidad de exposiciones que logre el artista en su estadía en el extranjero.

Profundizando en el negocio del arte
Sarah Thornton realizó una tarea de profundidad en un tema al que nadie se quería asomar, simulando ser crítica de arte y compradora durante cinco años.
El mundo cerrado del mercado del arte encierra secretos, y su lógica parece ser muy otra de la que todo el mundo cree. No son los conocimientos de los críticos, los análisis de especialistas en historia del arte, la tarea de los curadores, el talento de los artistas, lo que hace mover la rueda del negocio del arte.

A veces es la especulación, el engaño, la frivolidad, la explotación y en algunos casos más graves, la ilega­lidad lo que parece impulsar la máquina, que sólo deja ver la belleza en el negocio del arte.

Una visión de lo más oculto, de lo que nadie quiere mostrar, dentro de este negocio.

En el libro “Siete días en el mundo del arte” (de editorial Edhasa), Thornton traza el panorama, oscuro por cierto, del mundo oculto detrás de los cortinados del poder de los museos y galerías más importantes.

El boom del arte contemporáneo es uno de los fenómenos culturales más importantes en las últimas dos décadas. Y en Argentina no es tan distinto según testimonios.

El desarrollo de la “industria del arte” era algo que debía suceder. Para otros, que miran sólo la frivolidad, es como un apéndice de la industria de la moda, y para otros pocos interesados en el asunto, es apenas otra burbuja más en donde la especulación económica y financiera apostó algunos millones con el fin de resguardarlos en algo que es hasta novedoso y “cool”.

En cinco años, período que la autora del libro investigó, el negocio creció de 2.200 millones de dólares a 6.100 y las obras de algunos artistas aumentaron entre 20 y 80 veces. Otros, los menos y poco conoci­dos, se valorizaron hasta un 2.000%. Así, el arte contemporáneo pasó, luego de que los especuladores pu­sieran el ojo, de ser un entretenimiento a un bien de lujo.

Sarah describe lo que pasa en las subastas de Christie’s, en las editoriales especializadas, en las redac­ciones de las revistas más influyentes del reducido mundo del arte, en las academias y universidades, qué pasa con los premios de los concursos y en la más grande vidriera del arte mundial: la Bienal de Venecia. Los caprichos, las excentricidades y las estupideces de los artistas para lograr promocionarse también se pueden apreciar en este relato.

Las formas, la moral, las relaciones, por parte de la observación de la autora de esta investigación, son una manera de decodificar lo que pasa en este submundo que no está nada a la vista, a pesar de que todos ve­mos los resultados del arte.

Según la autora, los motivos por los que los coleccionistas compran son diversos: vanidad, estatus social, por sobrante de excedentes de dinero, esnobismo, pertenencia y filantropía.

“El arte se parece más a los bienes raíces que a las acciones. Algunos Warhols son como monoambien­tes en edificios a mitad de cuadra y con orientación norte, mientras que otros son como un penthouse con vista de 360 grados. Una acción de Cisco, en cambio, es para siempre una acción de Cisco y nada más”, explica un conocido gurú de subastas de arte.

El proceso de comprar y vender arte puede ser un camino lleno de misterios para el neófito. Los miembros de la Asociación Argentina de Galerías de Arte que reune a marchands o galeristas y dealers pivados, trabajan para asegurar que esa experiencia sea placentera y segura. Para tener un panorama completo se puede consultar «www.aaga.com».

Aquí un pequeño extracto-guia sobre qué tener en cuenta a la hora de llegar al mercado.
–¿Qué hay que mirar en una obra de arte para decidir comprar?
–Lógicamente, aparte del gusto personal, las claves a considerar cuando se evalúa una potencial compra son: autenticidad, calidad, rareza, condición, proveniencia y valuación.
-Autenticidad
Nadie quiere comprar una falsificación. Los marchands acceden a una fuente de información que puede ser usada para autenticar obras.
-Calidad
Siempre es prudente comprar lo mejor dentro de las posibilidades económicas.
-Rareza o atipicidad
La rareza tiende a incrementar o disminuir la valuación.
-La condición en la que se encuentra un trabajo es importante, y un marchand de reputación debe informar al comprador de cualquier restauración y/o defecto significativo.
Proveniencia
Una buena proveniencia puede ayudar a establecer la autenticidad de la obra, como también su inclusión en una exhibición importante. Puede incrementar su linaje a través de documentación y certificados curatoriales probados.
Valuación
Particularmente cuando los precios están en alza, la idea del “arte como inversión” gana credibilidad. De cualquier manera, las colecciones armadas con sólo la esperanza de una ganancia financiera, generalmente resultan ser inversiones pobres.

“Quiero comprar un cuadro”
Según los entendidos, en el negocio del arte hay varios puntos a tener en cuenta a la hora de invertir.

Lo primero y principal es recurrir a especialistas reconocidos, de trayectoria y con un historial respaldado por personas de confianza. Con ese asesoramiento lo que hay que buscar es una obra en donde se pueda analizar: la trayectoria del artista, sus precios históricos, la calidad de la obra y dónde fue exhibida.

La compra de arte con criterio de inversión no está regida por parámetros de gusto individual del compra­dor. El conocido empresario propietario del Malba (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), Eduardo Costantini, en contraposición a la AAGA, es contundente: “Si usted busca de acuerdo a su gusto, no tiene que ir a una galería de arte. Es mejor que compre algo en la heladería”.

Los que saben dicen que este es un negocio para personas que tienen paciencia, ya que se apuesta a lar­go plazo.
Adquirir arte puede ser un acto de satisfacción cultural y también un negocio redituable.

A partir de la crisis del 2001, mucha gente que tenía un excedente de capital y no sabía cómo resguardar­se optó por comprar arte, y no sólo puso a salvo el capital, sino que con el tiempo, resultó con una rentabili­dad que lo transformó en buen negocio.

El negocio del arte contemporáneo es lento pero que poco a poco va ganando adeptos y conformando una opción alternativa a las tradicionales.

Teniendo en cuenta estos conceptos, podríamos afirmar que este tipo de inversión, cuando está en manos de personas responsables, es un complemento seguro para resguardar excedentes de capital, en un rubro que no tiene tantos riesgos pero que es rentable sólo a largo plazo, y en la medida en que el inversor esté atento a las tendencias del mercado.

Natalia Da Rold, galerista de arte

Natalia Da Rold es galerista de arte en Mendoza y fue entrevistada por Entorno Económico. Habla del mer­cado local y de las perspectivas a futuro. “Se cerró un año positivo para el mercado del arte local, a pesar de la crisis; se mantuvo la demanda y las inversiones en arte se convirtieron en alternativa segura. A nivel nacional se superaron las expectativas del último trimestre del 2009 en subastas privadas. Se trata de un buen negocio, puesto que en los análisis económicos y estadísticos de agencias especializadas, el arte presenta revalorizaciones en torno al 15%. Los que quieren invertir en arte tienen que saber que optar por un consagrado supone montos más altos pero representa seguridad. Comprar obras de artistas emergen­tes aumenta el riesgo y se necesita tiempo para acompañar el proceso del artista. El mercado de arte está en pleno crecimiento. Se encuentra en un excelente momento, además de prometer un crecimiento que va a continuar. Adquirir obras de arte significa una magnífica inversión económica y el disfrute, siempre que se lo desea, por su virtud de la permanencia”.

Fuente: http://entornoeconomico.com/2010/02/inversiones-el-mercado-del-arte/

julio 19, 2009

Negocio creciente e inversión rentable

Impulsado primero por el turismo y la inversión extranjera, cada vez son más los empresarios que se vinculan con el arte para posicionar su firma y compran y venden obras. Todo gracias al altísimo nivel de los artistas locales.

Dicen que un día Ludwing van Beethoven gritó ante un auditorio: “¡El arte! ¡Quién lo comprende! ¿Con quién puede uno consultar de esta gran diosa?”... Con la fuerza de otra lógica, se sabe que racionalizar las inversiones dentro del negocio artístico mendocino es, sin dudas, una tarea muy compleja.

Por empezar, las percepciones acerca del mercado del arte local son muy diversas: algunos creen (e insisten) que no existe un mercado como tal. Otros más optimistas perciben que se está desarrollando de a poco; sobre todo, después de la crisis del 2001 con la devaluación del peso y la llegada del turismo e inversiones extranjeras. Mientras que otros creen que hay un mercado, que tiene sus propias lógicas y se deben ir descubriendo.

Los que se resisten a pensar que existe un mercado, sostienen que no hay un circuito en donde se venda y compre con cierta promoción, publicidad y continuidad en el tiempo. Además, afirman que en los intentos privados usan al arte para vender sus propias empresas.

Sobre la esfera pública, opinan que el Estado tiene una fatal ausencia de un mapa que impulse una política cultural integradora a lo que agregan que en el circuito de salas públicas se exhiben obras artísticas pero no se comercializan.

“He dicho reiteradas veces: el mercado del arte en Mendoza existe pero está en formación”, aseguró el marchand y funcionario de Cultura de la provincia, Daniel Rueda, más cerca de la línea moderada, quien además está convencido de que “somos todos privilegiados en Mendoza” al enumerar los factores que tiene a favor este sector.

“Ahora hay empresarios con una visión más globalizada y buscan al arte para la imagen de su empresa”, y continuó diciendo que el desarrollo de la industria vitivinícola contribuye tanto como la posición geográfica de Mendoza, la cual sirve de nexo y eje entre Santiago de Chile y Buenos Aires.

Pero lo que más destaca Rueda es el “extraordinario nivel de artistas que tiene la provincia”, además de asegurar que “el arte es una inversión” y que “hay una nueva generación de inversionistas y (artistas) plásticos con otra mirada”.

Viviana Bianchi, una gestora cultural local con varios emprendimientos en su haber, subrayó que “hay un mercado y este tiene una gran oferta en arte contemporáneo”. Según Bianchi, en Mendoza “el arte está de moda como el vino”. Aunque asegura que ambos tienen un espíritu propio lejos del concepto de moda, por lo que eldéficit proviene de la falta de un circuito que subsista con la asistencia persistente del público.

“El artista necesita vender para poder vivir y su obra necesita difusión”, dijo Bianchi, quien trabajó por este fin en un proyecto que promovía las Rutas del Arte, tal como las Rutas del Vino en la provincia.

Lo cierto es que las obras de arte son un símbolo, que trascienden las fronteras y las culturas. Sin embargo, estos objetos de lujo también representan un cierto estatus que se traduce tanto en cultura, como en poder e inversión.

Este binomio que confiere una obra de poder y estatus requiere de algunas leyes propias que van más allá del mercado. En este sentido, Graciela Distéfano, profesora universitaria y directora del Espacio de Arte Contemporáneo (ECA) señaló que “este es un mercado al revés.

De demanda reducida. Los economistas dirían que es un pequeño nicho con ciertas características que valorizan al arte convertido en mercancía. Y la obra se convierte porque está dispuesta para ser vendida. No es porque la obra sea en sí misma una mercancía. Las cosas entran y salen del estado de mercancía. Ninguna cosa nace mercancía. Con las obras pasa lo mismo”.

Distéfano observó que en la plaza local “nadie te da datos ciertos. Todos están enmascarados. Es laberíntico. El mercado de arte está lleno de mentiras. Acá no hay oferta y demanda; hay un tire y afloje. Aquí no pegan los grandes conceptos de la economía. Esta es una economía de bazar”.

Con la rigurosidad que da el análisis y la experiencia de la gestión cultural, esta académica fue determinante al afirmar que “(las obras de arte) no son artículos fáciles de vender. Como dice Bourdieu: ‘el que intenta vender arte pone en el mercado algo que nadie ha demandado’”.

Secretos de mercado

“Si un mendocino quiere comprar una obra -continuó Distéfano- no va a encontrar una cultura de la compra y de la venta en la calle; porque se ha tratado de resguardar la mitología de la obra: de su inaccesibilidad que les da más valor. La realidad es que los artistas venden en sus propios talleres”.

Esta profesora académica profundizó en algunas claves que modelan esta actividad: “para que se valorice en el mercado una obra hay toda una serie de características que tienen que cumplir: la originalidad, la pieza única, la autenticidad”, a lo que agregó que “hay ciertas técnicas que son más valoradas que otras. También está el mercado de los viejos maestros (old masters), que alcanza millones y millones, y el mercado contemporáneo, que vende a precios fabulosos y en donde queda la duda de si es arte o no”.

Por otro lado, Rueda detalló que Mendoza es un mercado con precios de menos de 5 dígitos y los valores van entre $ 3.000 y $ 5.000, según la firma del autor y su trayectoria.

Sin embargo, este marchand comparó este mercado con otros a los que cuestionó como “no sé qué negocios dan la rentabilidad que brinda este”. Y ejemplificó con el caso de algunos plásticos jóvenes (como el bonaerense Donati o el mendocino Castillo, ganador del último Salón Vendimia) quienes hace 5 años cotizaron obras a entre $ 900 y $ 3.000 que ahora están en entre $ 9.000 y $ 12.000.

Dos características que también distinguen a este mercado son los impuestos, los que “son carísimos como los de los objetos suntuarios; se considera un cuadro o escultura como si fuera un yate”. Y el arte como valor refugio, el cual es transportable ya que se puede vender en cualquier momento y lugar”, declaró la directora del ECA para concluir con la idea de que “lo más fácil de vender es lo más caro, las obras de los grandes maestros, son un ejemplo”.

Recesión mundial

Pero este mercado no estuvo exento de la actual crisis económica que afecta al mundo desde mediados del año pasado.

Este efecto ha provocado que en Mendoza, haya menos ventas porque muchos compradores extranjeros (sobre todo turistas europeos y chilenos) ya no visitan la provincia como antes para hacer nuevas inversiones.

Al respecto, Rueda dijo que según su observación en su último viaje a Holanda, el mercado de arte ha tenido una caída del 30% en este último año y medio.

Este asesor manifestó que la recesión en el mercado local afecta al nuevo coleccionista, que hace unos pocos años surgieron como los “nuevos ricos” y ahora están pidiendo financiamiento al momento de comprar una obra. “Entre 3, 5 y 6 cuotas están pidiendo”, dijo.

En su opinión, los compradores que son coleccionistas y apasionados reales del arte, con cierta cuota de fanatismo claro, siguen comprando con el mismo interés y como una inversión que se multiplicará con el tiempo. Rueda destacó que el mercado local tiene una “excelente relación de precio y calidad con obras de primer nivel”.

Acción privada

En Mendoza, las bodegas y los hoteles de lujo se convirtieron en un increíble dínamo del mercado de arte local. La relación casi lúdica que se fue estableciendo entre ambos dio lugar a que se conjugara cada vez más vino y arte de una manera natural.

Así surgieron fuertes apuestas como la sala de Bodega Familia Zuccardi. Tal como una mecenas del arte, según afirma la responsable de la Cava de Arte, Eva Rodríguez, “Ema Zuccardi ha sido una gran promotora en asociar al vino el arte. Este es un mercado de lujo y el arte entra como un valor agregado asociado al vino”.

En su opinión, los empresarios han “tomado la posta para promocionar el arte y la cultura local viendo la veta comercial”, señaló Rodríguez.

En la Cava de Arte no se les cobra a los artistas, pero éstos son elegidos por la bodega, en tanto la publicidad y la difusión la realiza la empresa y la entrada a la cava es gratuita. Además, a muchos artistas se les compra sus obras, señalaron desde Zuccardi.

Fernando Gabrielli, organizar y responsable del área de arte de la bodega Navarro Correas, dijo que desde 2004 existe este espacio en la empresa. Y definió al mercado “como variable, que sigue traccionando y con un consumidor que compra de manera impulsiva”.

La estrategia de Navarro Correas es invitar a los plásticos más importantes de Mendoza, quienes hacen muestras cada 4 meses en la bodega donde se realiza un encuentro al que se invita a unas 200 personas.

Gabrielli, también es gestor de una sala cultural que está en la Ciudad y se llama La Garita. Allí exponen continuamente artistas locales y según su opinión el mercado tiene un movimiento a base de contactos directos entre los artistas y los compradores.

Julieta Gargiulo, curadora del Museo Killka de Bodega Salentein en Valle de Uco, señaló que éste es uno de los museos de bodega más destacados del mundo. “Hemos sido galardonados -dijo- con el Oro mundial 2009 en la categoría arte y cultura de las Great Wine Capitals”.

El museo Killka tiene una colección de arte argentino contemporáneo y de arte holandés, además tiene galerías de muestras temporarias en las que se comercializan las obras. No sólo se expone su propia colección sino que también la de autores locales.

Para Gargiulo “el vino no es sólo un producto industrial sino que también tiene una gran carga cultural. Hay un mundo tangible e intangible que lo acompaña y lo contiene”.

El recientemente inaugurado The Modern Hotel, ya cuenta con un espacio dedicado a la exposición y venta de obras. Su responsable, Rebeca Sarelli, declaró que el objetivo de la Galería de Arte es “promocionar y comercializar artistas con calidades plásticas”.

Esta firma sanjuanina tiene una vasta experiencia en asociar el arte con sus negocios, ya que años atrás comenzaron como mecenas de distintos artistas jóvenes.

“Hoy apuestan al arte de la región a través del vino para crear mercado y ya tenemos que empezar. En realidad, se busca no depender de Buenos Aires”, aseguró Sarelli.

Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2009/7/19/economico-435652.asp