julio 19, 2009

Negocio creciente e inversión rentable

Impulsado primero por el turismo y la inversión extranjera, cada vez son más los empresarios que se vinculan con el arte para posicionar su firma y compran y venden obras. Todo gracias al altísimo nivel de los artistas locales.

Dicen que un día Ludwing van Beethoven gritó ante un auditorio: “¡El arte! ¡Quién lo comprende! ¿Con quién puede uno consultar de esta gran diosa?”... Con la fuerza de otra lógica, se sabe que racionalizar las inversiones dentro del negocio artístico mendocino es, sin dudas, una tarea muy compleja.

Por empezar, las percepciones acerca del mercado del arte local son muy diversas: algunos creen (e insisten) que no existe un mercado como tal. Otros más optimistas perciben que se está desarrollando de a poco; sobre todo, después de la crisis del 2001 con la devaluación del peso y la llegada del turismo e inversiones extranjeras. Mientras que otros creen que hay un mercado, que tiene sus propias lógicas y se deben ir descubriendo.

Los que se resisten a pensar que existe un mercado, sostienen que no hay un circuito en donde se venda y compre con cierta promoción, publicidad y continuidad en el tiempo. Además, afirman que en los intentos privados usan al arte para vender sus propias empresas.

Sobre la esfera pública, opinan que el Estado tiene una fatal ausencia de un mapa que impulse una política cultural integradora a lo que agregan que en el circuito de salas públicas se exhiben obras artísticas pero no se comercializan.

“He dicho reiteradas veces: el mercado del arte en Mendoza existe pero está en formación”, aseguró el marchand y funcionario de Cultura de la provincia, Daniel Rueda, más cerca de la línea moderada, quien además está convencido de que “somos todos privilegiados en Mendoza” al enumerar los factores que tiene a favor este sector.

“Ahora hay empresarios con una visión más globalizada y buscan al arte para la imagen de su empresa”, y continuó diciendo que el desarrollo de la industria vitivinícola contribuye tanto como la posición geográfica de Mendoza, la cual sirve de nexo y eje entre Santiago de Chile y Buenos Aires.

Pero lo que más destaca Rueda es el “extraordinario nivel de artistas que tiene la provincia”, además de asegurar que “el arte es una inversión” y que “hay una nueva generación de inversionistas y (artistas) plásticos con otra mirada”.

Viviana Bianchi, una gestora cultural local con varios emprendimientos en su haber, subrayó que “hay un mercado y este tiene una gran oferta en arte contemporáneo”. Según Bianchi, en Mendoza “el arte está de moda como el vino”. Aunque asegura que ambos tienen un espíritu propio lejos del concepto de moda, por lo que eldéficit proviene de la falta de un circuito que subsista con la asistencia persistente del público.

“El artista necesita vender para poder vivir y su obra necesita difusión”, dijo Bianchi, quien trabajó por este fin en un proyecto que promovía las Rutas del Arte, tal como las Rutas del Vino en la provincia.

Lo cierto es que las obras de arte son un símbolo, que trascienden las fronteras y las culturas. Sin embargo, estos objetos de lujo también representan un cierto estatus que se traduce tanto en cultura, como en poder e inversión.

Este binomio que confiere una obra de poder y estatus requiere de algunas leyes propias que van más allá del mercado. En este sentido, Graciela Distéfano, profesora universitaria y directora del Espacio de Arte Contemporáneo (ECA) señaló que “este es un mercado al revés.

De demanda reducida. Los economistas dirían que es un pequeño nicho con ciertas características que valorizan al arte convertido en mercancía. Y la obra se convierte porque está dispuesta para ser vendida. No es porque la obra sea en sí misma una mercancía. Las cosas entran y salen del estado de mercancía. Ninguna cosa nace mercancía. Con las obras pasa lo mismo”.

Distéfano observó que en la plaza local “nadie te da datos ciertos. Todos están enmascarados. Es laberíntico. El mercado de arte está lleno de mentiras. Acá no hay oferta y demanda; hay un tire y afloje. Aquí no pegan los grandes conceptos de la economía. Esta es una economía de bazar”.

Con la rigurosidad que da el análisis y la experiencia de la gestión cultural, esta académica fue determinante al afirmar que “(las obras de arte) no son artículos fáciles de vender. Como dice Bourdieu: ‘el que intenta vender arte pone en el mercado algo que nadie ha demandado’”.

Secretos de mercado

“Si un mendocino quiere comprar una obra -continuó Distéfano- no va a encontrar una cultura de la compra y de la venta en la calle; porque se ha tratado de resguardar la mitología de la obra: de su inaccesibilidad que les da más valor. La realidad es que los artistas venden en sus propios talleres”.

Esta profesora académica profundizó en algunas claves que modelan esta actividad: “para que se valorice en el mercado una obra hay toda una serie de características que tienen que cumplir: la originalidad, la pieza única, la autenticidad”, a lo que agregó que “hay ciertas técnicas que son más valoradas que otras. También está el mercado de los viejos maestros (old masters), que alcanza millones y millones, y el mercado contemporáneo, que vende a precios fabulosos y en donde queda la duda de si es arte o no”.

Por otro lado, Rueda detalló que Mendoza es un mercado con precios de menos de 5 dígitos y los valores van entre $ 3.000 y $ 5.000, según la firma del autor y su trayectoria.

Sin embargo, este marchand comparó este mercado con otros a los que cuestionó como “no sé qué negocios dan la rentabilidad que brinda este”. Y ejemplificó con el caso de algunos plásticos jóvenes (como el bonaerense Donati o el mendocino Castillo, ganador del último Salón Vendimia) quienes hace 5 años cotizaron obras a entre $ 900 y $ 3.000 que ahora están en entre $ 9.000 y $ 12.000.

Dos características que también distinguen a este mercado son los impuestos, los que “son carísimos como los de los objetos suntuarios; se considera un cuadro o escultura como si fuera un yate”. Y el arte como valor refugio, el cual es transportable ya que se puede vender en cualquier momento y lugar”, declaró la directora del ECA para concluir con la idea de que “lo más fácil de vender es lo más caro, las obras de los grandes maestros, son un ejemplo”.

Recesión mundial

Pero este mercado no estuvo exento de la actual crisis económica que afecta al mundo desde mediados del año pasado.

Este efecto ha provocado que en Mendoza, haya menos ventas porque muchos compradores extranjeros (sobre todo turistas europeos y chilenos) ya no visitan la provincia como antes para hacer nuevas inversiones.

Al respecto, Rueda dijo que según su observación en su último viaje a Holanda, el mercado de arte ha tenido una caída del 30% en este último año y medio.

Este asesor manifestó que la recesión en el mercado local afecta al nuevo coleccionista, que hace unos pocos años surgieron como los “nuevos ricos” y ahora están pidiendo financiamiento al momento de comprar una obra. “Entre 3, 5 y 6 cuotas están pidiendo”, dijo.

En su opinión, los compradores que son coleccionistas y apasionados reales del arte, con cierta cuota de fanatismo claro, siguen comprando con el mismo interés y como una inversión que se multiplicará con el tiempo. Rueda destacó que el mercado local tiene una “excelente relación de precio y calidad con obras de primer nivel”.

Acción privada

En Mendoza, las bodegas y los hoteles de lujo se convirtieron en un increíble dínamo del mercado de arte local. La relación casi lúdica que se fue estableciendo entre ambos dio lugar a que se conjugara cada vez más vino y arte de una manera natural.

Así surgieron fuertes apuestas como la sala de Bodega Familia Zuccardi. Tal como una mecenas del arte, según afirma la responsable de la Cava de Arte, Eva Rodríguez, “Ema Zuccardi ha sido una gran promotora en asociar al vino el arte. Este es un mercado de lujo y el arte entra como un valor agregado asociado al vino”.

En su opinión, los empresarios han “tomado la posta para promocionar el arte y la cultura local viendo la veta comercial”, señaló Rodríguez.

En la Cava de Arte no se les cobra a los artistas, pero éstos son elegidos por la bodega, en tanto la publicidad y la difusión la realiza la empresa y la entrada a la cava es gratuita. Además, a muchos artistas se les compra sus obras, señalaron desde Zuccardi.

Fernando Gabrielli, organizar y responsable del área de arte de la bodega Navarro Correas, dijo que desde 2004 existe este espacio en la empresa. Y definió al mercado “como variable, que sigue traccionando y con un consumidor que compra de manera impulsiva”.

La estrategia de Navarro Correas es invitar a los plásticos más importantes de Mendoza, quienes hacen muestras cada 4 meses en la bodega donde se realiza un encuentro al que se invita a unas 200 personas.

Gabrielli, también es gestor de una sala cultural que está en la Ciudad y se llama La Garita. Allí exponen continuamente artistas locales y según su opinión el mercado tiene un movimiento a base de contactos directos entre los artistas y los compradores.

Julieta Gargiulo, curadora del Museo Killka de Bodega Salentein en Valle de Uco, señaló que éste es uno de los museos de bodega más destacados del mundo. “Hemos sido galardonados -dijo- con el Oro mundial 2009 en la categoría arte y cultura de las Great Wine Capitals”.

El museo Killka tiene una colección de arte argentino contemporáneo y de arte holandés, además tiene galerías de muestras temporarias en las que se comercializan las obras. No sólo se expone su propia colección sino que también la de autores locales.

Para Gargiulo “el vino no es sólo un producto industrial sino que también tiene una gran carga cultural. Hay un mundo tangible e intangible que lo acompaña y lo contiene”.

El recientemente inaugurado The Modern Hotel, ya cuenta con un espacio dedicado a la exposición y venta de obras. Su responsable, Rebeca Sarelli, declaró que el objetivo de la Galería de Arte es “promocionar y comercializar artistas con calidades plásticas”.

Esta firma sanjuanina tiene una vasta experiencia en asociar el arte con sus negocios, ya que años atrás comenzaron como mecenas de distintos artistas jóvenes.

“Hoy apuestan al arte de la región a través del vino para crear mercado y ya tenemos que empezar. En realidad, se busca no depender de Buenos Aires”, aseguró Sarelli.

Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2009/7/19/economico-435652.asp

marzo 17, 2009

El diario de viaje de un argentino en Europa

Con el fin de difundir el arte y los vinos locales, el abogado y marchand mendocino Daniel Augusto Rueda viajó a Holanda, Bélgica y Luxemburgo. Además de realizar algunas acciones concretas para desarrollar exposiciones en esas ciudades, disfrutó, participó de acontecimientos culturales y visitó distintos sitios turísticos.

El abogado y marchand mendocino Daniel Augusto Rueda realizó, recientemente, un viaje a Europa con el objetivo de sumar, a las acciones de arte y vinos que viene realizando en distintas ciudades, la conocida localidad de Utrecht en Holanda.

Pero el tour no sólo estuvo pensado para estrechar lazos comerciales. Conocer las ciudades, su cultura y su gente, fueron parte del programa turístico que planificó Rueda, quien se reconoce un apasionado por el arte. Y en esta nota, te acercamos algunas interesantes postales de su diario de viaje -que quiso compartir con MDZ-.

En su recorrido, estuvo en Benelux –Holanda, Bélgica y Luxemburgo-, participó de distintos cursos y conoció el Museo de Vincent Van Gogh y la Casa de Rembrandt en la ciudad de Amsterdam; como así también la de Rubens en Amberes, Bélgica (en la foto, la fachada del atelier del pintor alemán).

En Holanda asistió al Internationaal Kamermuziek Festival (Festival Internacional de Música de Cámara) y presenció la gala de la joven violinista Janine Jansen.

Y días después, participó de la cata de vinos privada organizada por Menno M. ten Berge, quien es el proveedor de vinos de la corona holandesa.

"Tanto el concierto de la música holandesa, como la degustación, fueron ocasiones propicias para la disfusión del arte mendocino y los excelentes vinos que da nuestra tierra", comentó a MDZ, Daniel Augusto Rueda.

Y al respecto, Rueda considera que "Mendoza puede ser el centro de un eje del Pacífico al Atlántico, dentro del mercado de arte, no sólo por la ubicación estratégica de la provincia, sino también, por el excelentísimo nivel de artistas con el que contamos", -y de quienes, reconoce, sentirse muy orgulloso-.

Gracias a estas acciones y para llevar el arte local fuera de la provincia, Rueda proyecta algunas muestras de arte. Entre ellas, una en Utrecht en 2009 y otra en Dubai (Emiratos Arabes) para 2010.

Fuente: http://www.mdzol.com/nota/106476/#popupv00465v7